Felicidad

Ayer estuve leyendo un mail que envie a Coralito, tiempo que no la veo y tampoco nos escribimos, y me gusto hace casi un año que se lo envie:
Ay amiga la vida es preciosa, la vida me enseño que a cada momento podía disfrutarla, la vida me dio la oportunidad de ir a sitios donde conocí el viento, no ese que de chico conoces,  el que sabes que mueve los árboles, mas bien digo el viento que nos habla, que cuando cantas a solas te acompaña, el viento que sientes en tus mejillas, el viento que sientes en tu rostro rozando tus labios, el viento que  roza tus orejas y te murmulla cosas, el viento que te abraza, que te toca el alma, la vida me dio la oportunidad de disfrutar de ese viento, me dio la felicidad de conocer los cerros en un sitio lejano, esos cerros que tu ves al viajar y que los ves solos inhóspitos los ves y a pesar de todo están ahí y Diosito les dio la oportunidad de reverdecer a algunos, de formar figuras caprichosas a otros, me dio la oportunidad de disfrutar la soledad de los cerros, los ves ahí y te das cuenta que estuvieron ahí hace muchísimo y que seguirán ahí y tu ya te habrás ido, los cerros que se enjugan con la lluvia, como si el cielo los premiara por estar ahí, el cielo les da colores diferentes a diversas horas del día, la vida me dio la oportunidad de ver el cielo, que expresa sin duda el amor que Dios tiene al mundo, de ver el sol ocultarse tras las montañas, me enseño cuando salía la luna e iluminaba las horas que pensé serían solitarias, la noche oscura solo como ella, matizada por estrellas, me diste la oportunidad de ver nubes como algodones en un cielo celeste que desearía tocar, de ver nubes oscuras opacas que no dejaban filtrar la luz del sol, la vida me enseño como los niños de un pueblo lejano podían ser tan o mas felices que los niños de la ciudad, los niños de ese pueblo que se divertían no con juguetes electrónicos, no con pelotas oficiales o soldados a escala, con pinball o nintendo ni tampoco con barbies, esos niños que jugaban con chapitas y que mirabas la alegría en su cara, eso es felicidad! tu los mirabas y veías sus mocos caérseles, y con la sonrisa mas grande todavía, la vida me enseño gente de pueblo hablando tonterías para mi, pero que para ellos seria quizás algo de verdadera importancia, me enseño la inocencia de personas de mayor edad, cuando tu pensabas que a esa edad ya no se puede ser inocente, ay Dios has sido tan bueno conmigo, me enseñaste cuando salía de un paisaje entraba a otro mas bonito todavía, me enseñaste a un niño triste mendigando un pan y rato después al mismo niño con una sonrisa, así la tristeza, me dijiste, no dura para siempre, me has enseñado tantas cosas que la verdad a veces las olvido, pusiste en mi camino personas las mas nobles, me diste verdaderos amigos, me diste a esos que no lo son tanto, así no todo es bueno, me dijiste, me salvaste de cuantas, me diste mil lecciones, a ver las cosas del mejor modo, solo así uno puede disfrutar de la vida, pues hay personas, animales, naturaleza y cuanto creo Dios, que te enseñan que la felicidad esta a tu lado...

 

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